lunes 19 de septiembre de 2011

LA EDUCACIÓN: LA ETERNA HUÉRFANA

Esta semana nuestra desvencijada y maltrecha Educación va a recibir su enésima estocada, esta vez de parte de los profesores. Normalmente son los alumnos, sus padres y la gran protectora de éstos, la Administración, los que, al tiempo que enarbolan la bandera de la cacareada "calidad de educación", se complacen en convertir el sistema educativo en una red de guarderías cuyo único fin es tener alejados de sus casas a los niños mientras papá y mamá trabajan.


Ahora es el turno del profesorado. También éste alberga los sentimientos más nobles para con la calidad de la educación, y lo demuestra declarando una huelga justo al comienzo del curso porque considera excesivo un aumento de nada menos que dos horas lectivas a la semana. No voy a entrar en lo manifiesto que resulta el carácter político y sectario (esto es un pleonasmo) de estas protestas, dado que no se dieron cuando el Gobierno de España nos bajó el sueldo. No. Eso ya lo sabemos.


Lo que ahora me interesa señalar es la situación de permanente orfandad a que se ve condenada la Educación. No sé si dos horas de clase semanales son muchas: tal vez sí para aquellos que te miran raro cuando te ven trabajando. Lo que sí resulta evidente es esto: no hay dinero. Tan evidente como que, si lo hubiera, la Administración seguiría escatimando gastos porque la Educación le interesa tanto como nada.

Y así, mientras los nenes celebran que no van a aprender nada esta semana, mientras los padres permanecen tranquilos porque aquéllos irán de todos modos a la escuela o al parque anexo, mientras la Administración celebra que el sistema continúa funcionando, mientras el profesorado sale perdiendo porque ni cobrará ni conseguirá trabajar dos clases menos, la Educación seguirá huérfana, sin nadie que la cuide, que la cure, que la quiera.


4 comentarios:

  1. Pues sí. Es la herencia de la "corresponsabilidad" en las tareas educativas de las leyes pseudodemocráticas que hemos padecido desde que los ciudadanos, haciendo ejercicio de su inmadura irresponsabilidad, eligen a sus gobernantes-títeres para solaz de sus caprichos.

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  2. Imposible expresarlo de una manera más concisa y acertada.

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  3. Pues yo sí la quiero

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